Velocidad. Respiración. Pausas.

CASTELLANO | EUSKARA


“Ralentizarse es la solución para el 90% de los problemas de oradores”

Robert R. H. Anholt

Utilizamos entre 120 a 180 palabras por minuto. En general hablamos bastante rápido. No hay una velocidad estándar. El uso de la misma velocidad tiene impactos distintos en función de cada persona. Se trata de buscar tu ritmo estándar, respirar y cállarte. Marca por tanto tu ritmo. Las pausas nos ayudan a gestionar la velocidad y me permiten respirar. Trabajar de manera consciente la velocidad, la respiración y las pausas, tiene grandes ventajas:

  • Facilita la mirada para “ver” al público y percatarse de sus reacciones
  • Mayor expresividad con las manos, cuerpo, …
  • Voz de mayor calidad en la dicción, el tono, el volumen, a la hora de enfatizar
  • Mayor control del tiempo y el espacio
  • Más tiempo para pensar e improvisar
  • Las palabras son más precisas
  • Imagen de seguridad, fuerza y confianza
  • Nos obliga a ser más breves, ir al grano, priorizar los contenidos y profundizar lo esencial
  • Despertaremos un mayor interés en la audiencia. Le damos tiempo a saborear, a interiorizar, a entender,…lo que estamos diciendo.

 

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