hablar en público

Cuatro ingredientes clásicos de las presentaciones mediocres

CASTELLANO | EUSKARA


Misión: Combatir a la mediocridad en la comunicación oral

La inmensa mayoría de las presentaciones en público son mediocres. Algunas horribles. Y unas pocas excelentes. Me gustaría destacar 4 elementos clásicos de las presentaciones mediocres:

1. Excesiva información

La idea que está enraizada es la siguiente: “Con todo lo que nos ha costado conocer y dominar los contenidos, con la cantidad de información que disponemos, con todo lo que nos hemos preparado… ¿¿¿cómo vamos a renunciar a dejar de decirlo todo???”

Es difícil renunciar a una parte de lo que se sabe y se domina. Se piensa, “al menos quedará claro que soy un buen profesional, experto en la materia y merecedor de la confianza que han depositado en mí.” Luego ocurre que “el secreto de aburrir a la gente es contarlo todo”.

2. Lenguaje corporativo

Con mucha facilidad nos refugiamos en nuestro lenguaje profesional, especializado y corporativo. Nuevamente queremos hacer ver que sabemos, que dominamos la materia. Con ello nos vamos a distanciar del público que no domina esa jerga y resultará incluso poco atractiva para quienes entre el público la dominan.

Muchas veces lo hacemos para ocultar nuestras carencias como comunicadores y mantenernos en una zona cómoda y de confort.

3. Tono de voz neutro, con poca energía

Hay excesiva uniformización en las presentaciones, en la puesta en escena, en la manera de hacerlo, quedando diluida nuestra personalidad. Voz neutra-profesional con poca fuerza, sin registros, monocorde, con escasa chispa… De nuevo buscamos la confortabilidad, e incluso pasar desapercibidos: “Ya he cumplido…”

Es decir, un peñazo que duerme a cualquiera. Tal vez es uno de los mayores retos y que requiere de mayor práctica y entrenamiento.

4. Power Point (o similar) cargado de texto

El problema de los audiovisuales está en su uso. Se trata de una buena herramienta mal utilizada y no siempre necesaria. Mucho texto, mirar a la pantalla, medio repetir o leer, tablas muy cargadas, gráficos llenos de datos, jeroglíficos indescifrables… y en general, demasiadas transparencias.

Todo ello acaba siendo un obstáculo para el que presenta y refuerza su imagen de mediocridad y de priorizar sobre todo su seguridad. Una invitación a que la gente desconecte al no poder escuchar a quién habla y ver lo que aparece en la pantalla.

Combatir la mediocridad es sin duda uno de mis grandes retos. Una misión clara. Por todo ello en mis cursos insisto en la claridad, sencillez, brevedad, energía, entusiasmo y powerpoint atractivo e impactante. Este blog tiene como uno de sus grandes objetivos identificar la mediocridad, combatirla y darle la vuelta con propuestas y herramientas útiles.

#hablar en público con eficacia; #audiovisuales profesionales y atractivos en las presentaciones; #coaching en comunicación

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